SOMOS RESPONSABLES DE QUERERNOS CADA DÍA UN POQUITO MÁS

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DENTRO DE MISMOS

Es importante: para actuar bien con los demás, resulta imprescindible –primero– hacerlo bien con uno mismoLa mayoría  de las personas piensan que uno solo es bueno si se es bueno respecto a  los demás. La bondad reside en nuestra capacidad de hacerlo bien frente a los otros.

Muchos buscan la felicidad  en su trabajo, en lo que consiguen, en los placeres que les proporciona la vida, en las relaciones… creemos que la solución está fuera, en el exterior, sin embargo, son muy pocos los que aciertan y buscan dentro de sí mismos.

El interés por uno mismo debe ser prioritario

en nuestra vida

Amarse consiste en querer al ser humano que llevamos dentro tal y como ahora es, incluidos todos sus defectos; es dar y darte la libertad para equivocarte confiando en ti y en el aprendizaje que sabrás obtener de todo. ¿Cuánto tiempo, dinero y energía dedicamos en conocernos, cuidarnos y mimarnosGozar de un saludable bienestar emocional es una cuestión de comprensión, compromiso y entrenamientoAsí, cada interior es un mundo que contiene tus alegrías, tu voluntad, tus tristezas, tu capacidad, tus desencuentros, tus fracasos y todos tus triunfos.

«La vida te trata

tal y como tu te tratas a ti mismo»

Louise L. hay

COMPLETAMENTE DESVALORIZADAS

Amarse es sinónimo de escucharnos, entendernos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos. Desde el punto de vista de las emociones solo podemos compartir con los demás aquello que primero hemos creado y alimentado en nuestro corazón.

«No naciste siendo un ganador, del mismo modo que no naciste siendo un perdedor. Tu eres lo que haces de ti mismo».

Lou Holtz

 

El psicólogo clínico Jorge Tello dice que existen muchas personas que no se quieren, que son seres que no disfrutan de su familia, de su trabajo de la vida, de sus amigos. Y nos da un ejemplo: No se aman porque se desvalorizaron o los compararon peyorativamente con otras personas: «eres un inútil», «eres una carga», «ojala fueras como tu hermano», etc.; y quienes se lo dicen provienen del círculo familiar cercano, padres y educadores. Esa carga emocional está motivada porque nadie cree en estas personas, están completamente desvalorizadas.

Walter Riso en su libro Aprendiendo a quererse a sí mismo nos dice: «Quererse a sí mismo es quizá el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. Cuando pensamos en nosotros mismos por demasiado tiempo, nos contemplamos o nos autoelogiamos, se nos responde: «todos los excesos son malos». Esto es discutible pues algunos excesos nos recuerdan que estamos vivos».

Nuestra civilización intenta inculcar principios como el respeto al ser humano, el sacrificio, la expresión de amor, el buen trato, la comunicación, etc. Pero estos principios están dirigidos al cuidado de otros humanos. El autorrespeto, el autoamor, la autoconfianza y la autocomunicación no suelen tenerse en cuenta, se considera de mal gusto el quererse demasiado.

ORIENTADOS «HACIA FUERA»

Los psicólogos saben que el estilo de excesiva moderación hacia uno mismo es el caldo de cultivo de la tan conocida y temida depresión. Tienes el derecho a quererte y a no sentirte culpable por ello, a disponer de tu tiempo, a descubrir tus gustos a mimarte, a cuidarte y a elegir.

Estamos demasiado orientados «hacia fuera» buscando la aprobación de los demás y no gastamos el tiempo suficiente en  gustarnosLa suficiencia y la seguridad excesiva producen molestias. La inseguridad produce lástima. Por lo general, las personas tendemos a tomar partido por el más débil. Desde pequeños nos enseñan conductas de autocuidado personal: lavarnos los dientes, bañarnos, cortarnos las uñas, comer, vestirnos. Pero ¿qué hay del autocuidado y de la higiene mental? No se nos enseña a querernos, a gustarnos, a contemplarnos y a confiar en nosotros mismos. Tampoco se enseña a los padres a enseñarResumiendo, lo que piensas y sientes acerca de ti mismo es aprendido y almacenado en formas de teorías llamadas autoesquemas y en ellos vemos cuatro aspectos:

El autoconcepto: que es lo que piensas de ti mismo.

La autoimagen: qué tanto te gustas.

La autoestima: como te refuerzas dándote premios.

La autoeficacia: qué grado de confianza tienes en ti mismo.

Anita Moorjani ha publicado su libro «Morir para ser yo» en el que relata su sorprendente curación de un cáncer tras tener una ECM (Experiencia Cercana a la Muerte).

«Comprendí que solo puedo hallar la verdadera dicha y felicidad si me quiero a mí misma, yendo a mi interior, siguiendo a mi corazón y haciendo lo que me proporciona alegría.

Descubrí que cuando mi vida parece estar a la deriva y me siento perdida (cosa que todavía me pasa a menudo), lo que ello significa es que he perdido el sentido de mí misma, mi sentido de ser. Significa que no estoy conectada con quien soy verdaderamente y con lo que he venido a hacer aquí. Esto es lo que ha tendido a suceder cuando he dejado de escuchar mi propia voz interior y he delegado mi poder en fuentes externas, como la televisión, los anuncios, los periódicos, las grandes compañías farmacéuticas, mis colegas, las creencias sociales y culturales, y cosas así».

«Debido a mi experiencia, estoy absoluta y poderosamente convencida de que todos tenemos la capacidad de curarnos a nosotros mismos, así como de facilitar la curación de otros. Cuando entramos en contacto con ese lugar infinito que hay en nuestro interior, donde somos todo, entonces la enfermedad ya no puede permanecer en el cuerpo».

«Nuestra única obligación es ser siempre fieles a nosotros mismos y permitir que las cosas sucedan».

«Todo ocurre cuando estamos preparados para que ocurra».

«Sé que mi única tarea es ser. Mi tarea aquí es ser yo misma, es decir, ser la expresión del amor que soy y ver la perfección en mí misma, en los demás y en el mundo que me rodea mientras sigo viviendo en este plano físico. Y eso es todo lo que cualquiera de nosotros necesita ser». 

«”La única solución universal que tengo es que te ames a ti mismo incondicionalmente y que no tengas miedo de ser tú mismo”». Esa es la lección más importante que aprendí en mi ECM, y creo sinceramente que, si siempre hubiera sabido esto, para empezar, nunca habría tenido cáncer». 

Cuando somos fieles a nosotros mismos, nos convertimos en instrumentos de la verdad en este planeta. Como todos estamos conectados, tocamos las vidas de todos los que nos rodean, que a su vez afectan a las vidas de otros. Así, nuestra única obligación es ser el amor que somos y permitir que nuestras respuestas surjan de nuestro interior de la forma más apropiada para nosotros.

«El amor a uno mismo es el punto de partida del crecimiento de la persona que siente el valor de hacerse responsable de su propia existencia»

Viktor Frankl

TOLERANTE CON UNO MISMO

Me pregunto ¿que pensarán los demás si me dedico a mí mismo?, ¿me dejarán de querer? ¿Seré un egoísta? ¿Me ocupo bastante de los demás?, ¿cuál es el límite de la tolerancia con migo mismo? ¿Qué es ser tolerante con uno mismo?

Es ocuparte de ti de tal manera que te sientas bien y, en consecuencia, con mucho que dar a los demás y ganas de hacerlo.

Es vivir tu vida para sentirte feliz, en paz y en armonía con tus valores, tus sueños, tus aspiraciones, sin que esto tenga un coste para nadie.

Habilidades para ser tolerante contigo mismo:

La primera tener plena conciencia de ti mismo, es decir de tu cuerpo y de tus emociones y necesidades.

La segunda, atrévete a cuidar de ti mismo, aunque moleste a los demás. Date gustos, distingue entre lo que es beneficioso para ti y lo que es perjudicial.

Cultiva el diálogo a través de la expresión de ti mismo, es decir, expresar, lo que siento sin juzgar, agredir o criticar al otro.

Crea tu vida de acuerdo con quien eres en lo mas hondo de ti, es decir, escúchate para conocerte (es la autoempatía) e intenta realizar tus sueños.

AUTOEMPATÍA

«Un instante consciente de ti mismo

vale más que mil buenas acciones»

Anónimo

La autoempatía se produce en nosotros cuando volvemos hacia nuestro interior y aceptamos lo que pasa en nosotros y de ahí surgen dos preguntas: ¿cómo me siento? y ¿a qué aspiro, qué quiero en este momento?

Si dedicamos un tiempo a conocer nuestros sentimientos y a preguntarnos a qué aspiramos, cuáles son nuestras «necesidades», sabremos qué hacer para satisfacerlas. La autoempatía es una forma de «egoísmo bueno» en efecto, cuando algo no funciona, si nos tomamos un tiempo para escucharnos, tarde o temprano un «Clic», empezaremos a ver claro y llegara la tranquilidad. De inmediato, nuestra energía volverá a su estado. Es bueno aceptar todos los sentimientos, pues cuando escuchamos por completo una emoción, esta se trasforma, y produce alivio.

La autoempatía o escucha de tus sentimientos y necesidades es un camino real hacia el amor por los demás y el respeto por ti mismo, pues:

Me enriquece tanto la atención que de manera natural voy a volverme hacia los demás.

Lo que he escuchado y comprendido en mi, podré escucharlo y aceptarlo en los demás.

Lo que no he aceptado en mi, corro el riesgo de proyectarlo en los demás.

Si no me ocupo bien de mi, ¡tarde o temprano me irá mal!

Muy importante para una buena salud: «Observa tres veces al día tus sensaciones físicas, tus sentimientos y tus necesidades». Atrévete a cuidar bien de ti mismo, aunque moleste a los demás. Dedica momentos a encontrarte contigo mismo, momentos de interioridad y de soledad. Curar las heridas de la infancia. Cada ser humano, sea consciente o no, vive experiencias difíciles o traumáticas.

Recuerda que cuando aceptamos por completo un dolor, este se trasforma, mientras que aquello a lo que oponemos resistencia persiste. Date caprichos, sal, vive, relájate con los amigos, juega. Si lo haces empezaras a notar algunos signos de que lo estás haciendo  bien:

Entusiasmo.

Dinamismo.

Paz interior.

Creatividad.

Energía vital.

TU MEJOR AMIGO

No olvides que tú eres tu mejor amigo.

Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto y en el momento preciso. Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre… autoestima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y mi sufrimiento emocional, no son sino señales de que voy contra mis propias verdades. Hoy sé que eso es… autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente, y comencé a ver que todo lo que acontece contribuye a mi crecimiento. Hoy sé que eso se llama… madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a comprender por qué es ofensivo tratar de forzar una situación o a una persona, solo para alcanzar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o que la persona (tal vez yo mismo) no está preparada. Hoy sé que el nombre de eso es… respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable: personas y situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. Al principio, mi razón llamó egoísmo a esa actitud. Hoy sé que se llama… amor hacia uno mismo.

Cuando me amé de verdad, dejé de preocuparme por no tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo. Hoy sé, que eso es… simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso, erré muchas menos veces. Así descubrí la… humildad.

Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez. Y eso se llama… plenitud.

Cuando me amé de verdad, comprendí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, es una valiosa aliada. Y esto es… saber vivir!

No debemos tener miedo de cuestionarnos…

Hasta los planetas chocan y del caos nacen las estrellas.

Charles Chaplin


Bibliografía

RISO. Walter: Aprendiendo a quererse a sí mismo. ED. Grupo Norma.

MOORJANI. Anita: Morir para ser yo.

VAN STAPPEN Ane: Cuaderno de ejercicios para ser tolerante con uno mismo.

  1. Terapias Verdes.

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Ir a la fuente / Author: José Ramón Díaz Martínez

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VÍDEOS PARA EXPLICAR LAS ALTAS CAPACIDADES

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Hace un año comenzamos nuestra primera edición del Experto Universitario sobre Altas Capacidades y Desarrollo del Talento. Comienza en unas semanas la tercera edición con un nuevo grupo de alumnos, de manera que estamos llegando ya a 150 profesores que han pasado por el mismo.

La primera promoción ha sido particularmente aplicada, lo que no significa que las demás no lo sean, y han puesto en marcha iniciativas en las redes sociales muy interesantes.

Ya está en marcha la segunda temporada de este grupo que se reúne todos los jueves a las 22.00 h. en Twitter. Os animo a sumaros y hacer vuestras aportaciones. Sumar siempre es mejor que restar o dividir.

Pero en esta entrada quiero ofreceros, con la oportuna autorización de la autora @xifoxuro, y las principales promotoras de este grupo (@aacclarebelion y @Maque_Salcedo) unos vídeos que fueron elaborados la temporada pasada y que tienen mucho interés para padres, profesores, directores y todos los implicados o interesados en este ámbito. Tratan diversos temas que son cruciales para entender y atender a los más capaces y potenciar su talento.

Por su sencillez y contenido, por su claridad y acierto en el trato de los temas que abordan, no he dudado en pedirles permiso para difundirlos. No os oculto un sano orgullo y la satisfacción por ver cómo los alumnos, al menos algunos, acaban siendo mejores que los profesores que tuvieron. No olvidemos esto cuando pensemos en los niños de alta capacidad en nuestras aulas… ¿o eres de los que todavía no los ven?

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Ir a la fuente / Author: Javier Tourón

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RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO-29

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29

RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO

Cuando leo un libro que me gusta, suelo hacer una reseña para que mi mente no lo olvide, para dejar constancia de aquello que me ha llamado la atención y, también, me sirve como ejercicio de estructuración de mi propio pensamiento, debo destacar aquello que me ha entusiasmado y relacionarlo con mi propia experiencia personal.

Una de mis últimas lecturas ha sido: «La enseñanza que no se ve» de Toni Cuadrado.

RESEÑA

«En esta obra, La enseñanza que no se ve, Educación informal en el siglo XXI, de Toni Cuadrado, se estudia la influencia de los medios de comunicación en la sociedad actual así como la aparición de los nuevos agentes que entran en acción a través de las nuevas tecnologías de la sociedad digital del siglo XXI. Expone además la acción cotidiana pero oculta de la educación informal, aportando y actualizando algunas claves, ideas y reflexiones y ofreciendo ejemplos, herramientas y soluciones para el trabajo grupal tanto en la educación formal como en la no formal».

Podemos considerarlo un libro básico para el entendimiento de las influencias ocultas que recibe el alumnado dentro de la sociedad en la que se mueve, dando por supuesto que los campos de la educación y la comunicación están estrechamente relacionados.

Roberto Aparici, prologando el libro, nos dice «Los mensajes explícitos que se imparten en la educación formal son visibles, descodificables e interpretables en función de los cánones establecidos en la propia escuela. Pero, ¿qué pasa con el mundo de la educación que no se ve? La ciudadanía se encuentra en una situación incierta cuando ninguna institución se encarga de los mensajes que no son visibles, de los contenidos que no se saben leer, del mundo artificioso que construyen los medios de comunicación».

Actualmente, la educación no es exclusiva de las instituciones, la familia, los amigos… hay agentes muy poderosos que están marcando a la población y modifican / crean valores (en la mayoría de los casos negativos –consumismo, machismo, xenofobia, culto al cuerpo, culto al dinero y lo material…–) socialmente aceptados como progresistas dentro de la sociedad.

El poder lo tienen las grandes empresas, las industrias culturales que mueven el mundo y hacen que la sociedad se deje llevar según sus propios intereses económicos «La educación informal no es neutra y cuenta con estrategias muy elaboradas y muy eficaces».

«Aunque estamos en la época con mayores posibilidades para la creatividad, la libertad de expresión y el sentido crítico, la sociedad permanece en un estado de adormecimiento intelectual y pasividad ante los grandes cambios que se están produciendo a escala planetaria. No existe una utilización reivindicativa de las tecnologías, sino una mera utilización para el entretenimiento».

Con vistas al futuro, el educador no puede cerrar los ojos a la tecnología, no puede rechazarla porque no la entiende, es su obligación actualizarse y abrir los ojos a las influencias negativas que el alumnado recibe a través de anuncios, series, publicidad… la educación debe entrar de lleno en la sociedad digital.

«La alfabetización audiovisual y digital, así como una educación menos enciclopédica y más adaptada a las necesidades de la vida cotidiana, son herramientas imprescindibles para una educomunicación que permita una verdadera transformación de la sociedad».


N. del E.: En esta colección, Reseñas de libros para el mundo educativo, podremos disfrutar tanto de la recomendación de nuevos títulos, como de la crítica constructiva de algunos otros. 

N. del E.: Dolores Álvarez Peralías es la autora de las reseñas contenidas en la serie Reseñas de libros para el mundo educativo –a la que pertenece este post–; y quien, generosamente, las ha compartido con INED21. Le agradecemos, profundamente, su generosidad y le felicitamos por su profesionalidad y la honda sensibilidad que proyecta en sus trabajos. Como siempre, un lujo.

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Ir a la fuente / Author: Dolores Álvarez Peralías

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LA NECESIDAD DE UN PROGRAMA DE BIENESTAR DOCENTE

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CLIMAS EMOCIONALES

A menudo, hablamos de lo quemados que suelen estar los maestros y profesores, o de lo enrarecido de los climas emocionales de muchos centros, atravesados por todo tipo de conflictos.

En un colectivo tan amplio como es el de los docentes, hay de todo: inconformistas, rebeldes, acomodados, inquietos e innovadores, displicentes, indignados, motivados, cabreados, buenos profesionales, etc.

Como docentes, podemos advertir que el estrés es algo «normalizado» y asumido en nuestro día a día, sin advertir –a menudo– sus nefastas consecuencias sobre maestros, profes y alumnos. Los tiempos son apretados para dar el currículo, mientras hemos de luchar por conseguir «engancharlos». Además de ocuparnos de todo tipo de tareas de mantenimiento, burocracia, preparación, organización, y más, y más

¿Cómo mejoraría el clima de las comunidades de aprendizaje si se desarrollarán en un imprescindible clima de bienestar?

¿Cuál sería la incidencia del Bienestar en relación al aprendizaje y la excelencia educativa?

¿Cómo se podría contener el malestar de alumnos y familias sometidos a todo tipo de presiones económicas y sociales para aportar la Educación que hace falta en una sociedad en pleno proceso de transformación?

¿REVISIÓN MÉDICA ANUAL?

El bienestar en el ámbito de la educación

Conocemos (o deberíamos) el Plan de Riesgos Laborales de nuestro Centro. Y como mucho el abordaje del Bienestar docente en la actualidad se completa con una revisión médica anual. Y está bien, es necesario detectar, señalar y tener un plan de riesgos laborales en los centros educativos, así como facilitar cierto cuidado en la salud de los docentes. Pero, ¿de verdad que el bienestar depende sólo de esos aspectos?

La pregunta es qué entendemos por Bienestar, qué dimensiones de la persona y qué factores están implicados en él.

Las empresas y las personas existen en diversos niveles de conciencia. En el primer nivel, físico o supervivencia, las empresas se preocupan por la prevención de riesgos laborales y la salud de los empleados. También por tener los medios necesarios para ser rentables y generar riqueza. En Educación, este nivel tiene que ver con los medios, espacios, tiempos y organización para cumplir con nuestra tarea.

El problema es que se nos olvida algo tan obvio como que el cuerpo está atravesado por la esfera psicológica y ambos aspectos son inseparables: cuerpo físico, emociones, pensamientos, ideas y creencias, además de valores e identidad. En cada uno de estos niveles, existen factores para el Bienestar.

El Bienestar es, pues, un estado (un efecto) alcanzado por la interacción de un conjunto de factores que nos permiten desarrollar en óptimas condiciones nuestro desempeño educativo.

FACTORES PARA EL BIENESTAR

¿Cuáles son esos factores?

Esos factores podemos agruparlos, en principio, en factores externos (‘relacionales o sistémicos’)  e internos (‘personales’).

1

Factores externos

Los cambios sociales y familiares: niños huérfanos emocionalmente (sergio Sinaí), padres taxistas, jornadas laborales muy largas que impiden una adecuada conciliación familiar, inmigración y aumento de la diversidad, etc.

La incertidumbre de los cambios laborales o legislativos (y su falta de consenso).

La capacidad de influencia en ellos, la comunicación y participación en la toma de decisiones.

La adecuación de medios y espacios para desarrollar la función docente.

La valoración social y la valoración jerárquica (dirección, Administraciones).

La capacidad de promoción en la carrera profesional e incentivos para la innovación y la mejora (aquí no hablaremos de productividad tal y como se puede hablar en una empresa de servicios, ya que yo circunscribo el tema al ámbito de la Educación Pública).

2

Factores internos

La gestión de los conflictos en el aula y en su Centro.

La gestión emocional y regulación del estrés.

La sensación personal de competencia en relación a las tareas que de él se esperan.

Las relaciones dentro del colectivo de docentes del que forma parte.

Los estados personales de bienestar o crisis: cambios familiares, duelos, enfermedad, problemas, etc.

La sensación subjetiva de bienestar en su conjunto (balance entre factores de malestar y bienestar).

La percepción de los Valores del Centro educativo y la Administración en relación a los propios.

 

Estos factores para el Bienestar se tienen en cuenta a partir de una conciencia y cultura que es –o no– sensible a ellos e impulsa a respetarlos, cuidarlos o, por el contrario, ignorarlos; y todo ello desde la convicción en unos valores profundos con los que nos comprometemos. Por tanto, el Bienestar es resultado y consecuencia de un estado de conciencia individual y colectivo.

¿PARA QUÉ?

Hoy día se le da cada vez más importancia al Bienestar Profesional como un factor que mejora la productividad de las empresas y aumenta la capacidad para adaptarse a entornos de cambio rápido y tan complejos como los que estamos viviendo.

Si las empresas más punteras y desarrolladas tienen muy en cuenta cómo se sienten sus empleados trabajando en ellas será porque es algo realmente importante (no sólo para la productividad, sino también para las personas).

En el libro «Lo que saben las empresas felices», Collins Hemingway, Dan Baker y Cathy-Greenberg, exponen:

«De unos empleados motivados depende el éxito empresarial y solo se sentirán así si las empresas son capaces de proporcionarles misión, liderazgo y un funcionamiento basado en el sentido y en la inspiración».

A lo largo del libro los autores, con extensas carreras vinculadas a la gestión empresarial, contraponen ejemplos de organizaciones cuyas «culturas corporativas son retraídas, basadas en el miedo y perjudiciales para la salud, con los casos de aquellas que se basan en la toma de conciencia y en la cooperación y cuyos resultados, a todos los niveles, son superiores».

Según ellos, el verdadero poder de las empresas no reside tan sólo en la creación de empleo, productos o servicios, sino en su capacidad de hacer «felices» a sus empleados (no sólo a sus clientes) posibilitando que su trabajo les beneficie como individuos, lo cual, a su vez, repercute sobre toda la sociedad.

Si nos referimos a la Educación, vemos que hoy día un mero papel de adiestramiento o formativo no es suficiente, dados los enormes retos que se nos plantean: futuro incierto, preparación competencial, educación de ciudadanos críticos y libres, etc.

Si consideramos a la Educación como la oportunidad de acompañar en su desarrollo a nuestros niños y jóvenes para que puedan Ser lo que potencialmente, desde sus valores, capacidades y talentos, están llamados a ser, de manera gozosa y en vidas con sentido, la primera función de la Educación es el Bienestar y la Felicidad.

Precisamente, una Educación basada en la exigencia y en la mal entendida «cultura del esfuerzo forzado» poco puede aportar al Bienestar si no se compromete a una profunda transformación.

EL PODER DE LAS EMOCIONES

El poder de las emociones y sus efectos sobre la actitud y la capacidad competencial de personas y empresas. Las emociones y el comportamiento humano van tan de la mano que hoy día se afirma que «El ser humano es un animal emocional que también piensa». La energía emocional es la que produce estados y la que genera «movimiento» y acción (e-motio).

Una organización, una empresa, un centro educativo es un grupo de personas, por tanto, un sistema. Las emociones más primarias están relacionadas con la supervivencia y tienen su raíz en el miedo.

El problema es que nos ponen en «modo defensa» y dificultan, precisamente, nuestra adaptación a los retos y nuestra creatividad para resolverlos. Además están en la raíz de comportamientos empresariales como la avaricia, conductas disfuncionales que generan conflicto o la competitividad insana.

Una empresa con Bienestar no está exenta de conflictos, problemas o desafíos. En su devenir «normal» los cambios, adaptaciones y desarrollos son constantes, pero sus empleados encuentran sentido y satisfacción por lo que hacen, y sus acciones están basadas en la cooperación.

Sin embargo, en la cultura empresarial actual lo que predomina no es un tipo de empresa así, sino empresas que funcionan con diversos mecanismos basados en el miedoPor tanto, cooperación y miedo son dos actitudes que van a terminar definiendo a empresas que tienen Bienestar de otras que carecen de él.

SUPERVIVENCIA

En las estructuras empresariales actuales sigue dominando el miedo como mecanismo de reacción. Están los miedos personales (amenaza de la pérdida del puesto de trabajo), comerciales (amenazas a perder con la competencia), financieros (falta de crédito o su encarecimiento), tecnológicos (cambios acelerados, formación adecuada), de conflictos laborales (como las huelgas y negociaciones sindicales), etc.

Y, aunque el miedo es un acicate para la acción a corto plazo; a la larga, deviene en una exigencia que desgasta y es limitada. Desde el temor los seres humanos adoptan tres actitudes básicas: la huida, la lucha o la parálisis.

Lo mismo sucede con las empresas y los grupos, resultado de las interacciones entre emociones, actitudes y comportamientos:

Las empresas están paralizadas cuando son incapaces de adaptarse a los cambios, no evolucionan ni se desarrollan, esperando o aguantando hasta que la «tormenta» amaine.

Huyen cuando se retiran a otros mercados, se deslocalizan o se retiran a «nichos de mercado» más cómodos.

Luchan cuando compiten contra otras en lugar de aprender de la competencia para transformarse y ser más competentes internamente (crecimiento).

El problema es que se reacciona desde el miedo a perder y las actitudes resultantes les impiden seguir creciendo y ver oportunidades más allá de los retos u objetivos inmediatos (sobrevivir).

Es fácil presentir todo tipo de presiones dentro de estas empresas que las mantienen en el malestar a muchos niveles (malestar de las personas: empleados, cargos directivos, clientes, proveedores, etc.).

CULTURA SANA Y COOPERATIVA

Ante los enormes retos que la humanidad afronta globalmente en la actualidad las viejas recetas del pasado, basadas en la cultura de la supervivencia, están demostrando su ineficacia (amenaza, ataque del más fuerte, supremacía, defensa, ideología, exclusión, etc.).

Para progresar el ser humano, y las empresas a la cabeza, han de realizar una transición entre la cultura ancestral de la supervivencia muy apegada a nuestros genes y a la historia evolutiva, y la cultura de la Cooperación basada en el Bien Común.

Para construirla, hay que cambiar las emociones que imperan en el sistema: emociones positivas y potenciadoras de las cualidades y talentos de todos los componentes del grupo a través de la cooperación (lazos de confianza mutua) y las sinergias creativas dentro de dicho sistema.

La cooperación se basa en la contribución de capacidades y talentos alineados (equipos) para alcanzar un Bien Común.

Ese Bien no es sólo una mayor rentabilidad, mejorar la competitividad, adaptarse a escenarios inciertos, etc. En las empresas con Bienestar el Bien es todo eso y además la satisfación por la tarea, sumado al sentido positivo de pertenencia al grupo. Todo ello contribuye a la consecución de unos beneficios a través de los cuales se hace prosperar la vida de todos; la de los empleados y también hay una contribución social.

La actitud aquí es la proactividad desde estados emocionales altos e interacciones de equipo positivas que fomentan la creatividad, el compromiso y la vocación de servicio. Es una gozosa sensación de autorrealización a través del Bien Común (un bien que está más allá de mí y que me incluye en él).

Según «Lo que saben las empresas felices», dichas cualidades se engloban en cinco grupos de valores:

I

Liderazgo basado en la humildad, inclusión, inspiración, innovación, sinceridad y transparencia.

II

Alta energía emocional: adaptación, entusiasmo, inteligencia emocional en lo que concierne a los empleados.

III

Beneficios para todos los que contribuyen a la marcha de la empresa; atención al Bienestar de las personas en igual medida que al rendimiento del capital.

IV

Planes de fidelización y fomento de los propios valores: accionistas, proveedores y clientes que, mediante su entusiasmo, hacen publicidad h recomiendan productos y servicios de la empresa.

V

Aportar valor y desarrollo desde una vocación de servicio: compromiso y actitud constructiva en lo que se refiere al papel de la empresa en la sociedad.

Aquellas compañías que aúnan la mayoría de estas cualidades, y no tan solo una o dos, son las que pueden evitar las grandes crisis inducidas por el factor humano e introducir una renovación creativa en el entorno laboral, de modo que sus empleados sientan pasión por su trabajo y el deseo de ser tan productivos como puedan (aquí la motivación no está impuesta por el miedo, sino que es generada voluntariamente).

Es decir, se trata de una cultura empresarial basada en la excelencia propia (auto motivación) y no en la exigencia autoritaria (miedo al castigo).

¿Y en Educación qué estamos haciendo?

En Educación, estamos haciendo muy poco al respecto. Ya hemos visto algunos estudios en España (sobre todo, de Marchesi y Díaz en 2007) que abordan el estado de los docentes en relación al malestar y el bienestar.

A mi juicio, no se trata de estudios concluyentes y se hace necesario realizar estudios más profundos que no sólo midan el grado de Bienestar, sino que, sobre todo, nos permitan desarrollar planes para su desarrollo para toda la comunidad educativa.

En este sentido, no está habiendo un abordaje del asunto por parte de las administraciones porque las prioridades y objetivos son otros; no hay tampoco la suficiente conciencia de la necesidad de fomentar el bienestar en entornos educativos.

A los docentes se les ha aumentado la carga de responsabilidades y trabajo en estas últimas décadas, sin que haya una preocupación por como les están afectado los profundos cambios sociales, familiares y profesionales que están ocurriendo.

Personalmente (llevo 26 años en la Educación Pública), tengo la impresión de que se está dando un mayor distanciamiento entre la Administración y sus docentes.

Yes esencial recuperar puentes de comunicación para mejorar la Educación. Y uno de los pasos es la de trabajar para el Bienestar Docente.

El Departamento de Recursos Humanos (Personal) suele estar más preocupado en cuadrar cifras, cupos o ratios que en medir el grado de Bienestar de las comunidades educativas como factor esencial de excelencia educativa.

PLAN PARA EL FOMENTO

Ni hablemos de diseñar un Plan para el fomento del Bienestar, cuando eso redundaría directamente en el desempeño de  la labor docente (gestión del estrés, mejora de los conflictos y mejora de las competencias, menos bajas laborales y mejora del desempeño) y en el Bienestar de los propios alumnos y de toda la comunidad educativa (padres y sociedad incluidos).

Si la Educación es un fiel reflejo de la sociedad, la Educación bien puede liderar el cambio social y laboral hacia una sociedad con mayor Bienestar.

Sin embargo la dificultad estriba en su rígida y compleja estructura, lo que dificulta su capacidad para adaptarse a los cambios.

Entonces, ¿qué podríamos hacer?

PROPUESTAS

Propuestas para

el fomento del Bienestar docente

Una verdadera autonomía de los centros posibilitaría la autogestión con una mayor libertad hacia la necesaria innovación y transformación para abordar con garantías las necesidades y retos que le marca su entorno.

Mayor libertad educativa para definir currículos y adaptarlos al contexto social, distribución de recursos, tiempos y espacios más flexibles.

Enfocarse en las personas (‘familias’, ‘alumnos’, ‘profesores’) como el centro a partir del que organizarse y marcar los objetivos.

Estilo de liderazgo, que es aquí «estilo educativo», basado en unos valores inclusivos, interiorizados e irradiados desde las actitudes y el ejemplo: congruencia, coherencia, autenticidad.

Desarrollo de las habilidades no cognitivas y capacidades directivas, que tienen una incidencia fundamental en la consecución de objetivos a medio y largo plazo.

Los docentes son el corazón del sistema Educativo. Ellos son los que están a pie de aula y concretan las Leyes y sistemas educativos a través de su práctica docente.

La Educación necesita gente que ame lo que hace.

Sólo desde un compromiso profesional construido en grupos docentes que se convierten en equipos cooperativos se pueden generar cambios transformacionales.

Sólo desde Centros que se vayan construyendo colectivamente con inclusividad real se pueden crear sinergias creativas. Pues la inclusividad implica bienestar, y desde la cooperación de estar bien juntos puede llegar la excelencia educativa.

El bienestar no es un tema menor; es el Tema que nos permite avanzar en la inclusividad real y en la innovación. Ya que ello implica tener las necesidades personales cubiertas (no sólo las físicas, sino también las emocionales) en un claro camino de autorrealización que se construye desde el bien común.

Nos permite generar las condiciones para que nuestros alumnos puedan desarrollar sus talentos y capacidades, invitándolos a caminar por vidas que busquen la plenitud y el sentido con lo que son y aspiran a ser.

El bienestar es un estado que nos permite ser lo mejor que somos, pues podemos confiar en los demás y en nosotros mismos, generando lazos cooperativos.

Escuelas felices, personas felices. El bienestar del docente es una alfombra roja tendida para que el alumno aprenda desde su propio bienestar, lo cuide y aprecie como constructor de su identidad y madurez.

Plantearse generar comunidades educativas que aprendan desde el bienestar es romper el viejo paradigma del miedo y la exigencia, para transitar hacia nuevos modelos basados en el amor y la excelencia.

La transformación comienza en uno mismo

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Ir a la fuente / Author: Francisco Riquelme Mellado

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ONG «AULAS ABIERTAS»

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ALUMNOS ACTIVOS

Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo

Eduardo Galeano

Hoy quiero hablaros de un proyecto muy ilusionante, de un proyecto que está implicando a más de 100 docentes de España e Iberoamérica. De un proyecto colaborativo y de aprendizaje-servicio que intenta que el alumnado sea un agente activo de cambio social y no se quede sólo como mero espectador de la realidad que le rodea. Hoy os quiero hablar del proyecto ONG Aulas Abiertas. Pero, empecemos por el principio.

Desde hace ya algún tiempo, la educación y el aprendizaje no pueden limitarse a las cuatro paredes del aula ya que la globalización y la sociedad-red hacen necesaria una formación integral que «meta» el mundo en el aula y que «abra» las aulas al mundo, porque el aprendizaje no puede ni debe estar aislado de la realidad, haciendo de la escuela una isla.

Por eso, en las aulas se deben trabajar proyectos de aprendizaje que fomenten el desarrollo de las competencias del alumnado, su autonomía, su creatividad, su capacidad de emprender, su compromiso ciudadano y su mayor participación en la solución de los problemas que le rodean.

Tenemos que conseguir alumnos activos que no sólo miren pasivamente lo que ocurre en el mundo, sino que lo entiendan e intenten mejorarlo. Y para todo esto, el modelo del aprendizaje-servicio y el del design thinking son las estrategias más adecuadas.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

Además, vivimos en sociedad y los problemas sociales nos afectan de una manera o de otra puesto que estamos inmersos en esta sociedad globalizada y digital. Y, por eso, la Escuela debe aprovechar sus herramientas para desarrollar experiencias de aprendizaje-servicio que le den un sentido comunitario y motivador al aprendizaje del alumnado.

El proyecto ONG Aulas Abiertas se convierte así en una propuesta para vincular los procesos de aprendizaje a una labor de servicio en la comunidad y en una actividad de responsabilidad social.

Todo parte de una idea que surge a final del curso pasado al reflexionar sobre lo realizado durante todo el año y que, básicamente, podemos plantearla desde cuatro puntos de vista:

Buscar una alternativa de aprendizaje activo para el alumnado que permita conocer los problemas del mundo y poder participar en sus posibles soluciones.

Dar una finalidad diferente a los recursos y materiales elaborados por el alumnado que pueda suponer una motivación extra.

Crear, para todo lo anterior, una especie de ONG escolar que sirviera para poder ayudar a jóvenes refugiados, acogidos o de comunidades desfavorecidas y con pocos recursos.

Crear un vínculo directo y personal entre nuestro alumnado y los jóvenes a quienes va dirigido el proyecto, lo que añade la competencia emocional al desarrollo del proyecto.

En definitiva, aprovechar el trabajo del alumnado en el aula para crear materiales que puedan servir a otros jóvenes y crear con ello unos hábitos de trabajo que le den a la escuela una dimensión social y de servicio fomentando una relación directa entre los participantes en el mismo. Con esa idea de proyecto, los objetivos planteados son los siguientes:

Que el alumnado comprenda el mundo en el que vive. Sus problemas, los múltiples factores que los provocan y las consecuencias para su vida diaria.

Que el alumnado pueda participar en la posible mejora de ese mundo donde vive y que se sienta protagonista de su aprendizaje y de los pequeños, o grandes, avances que por su acción se puedan producir.

Que el alumnado desarrolle sus competencias para que sea lo más autónomo, crítico, responsable, solidario y participativo posible.

Y, puestos en marcha, podemos afirmar que el desarrollo de las actividades relacionadas con el proyecto contribuirá a la adquisición de las competencias claves de la siguiente manera:

Competencia en comunicación lingüística: Es, quizá, la competencia que más desarrollaremos porque trabajaremos las cuatro destrezas. Haremos resúmenes, esquemas, explicaremos procesos y hechos, nos comunicaremos por escrito y audiovisualmente (crearemos podcast y vídeos) con los jóvenes a quienes ayudemos, tendremos que comprender la información que nos transmitan y traduciremos nuestros productos.

Competencia digital: Crear productos, como vídeos y podcast, colaborar en red, comprender y explicar temas de seguridad en la red serán actividades frecuentes en nuestras actividades que desarrollarán esta competencia.

Competencia matemática y competencias básicas en ciencias y tecnologíaEsta competencia la desarrollaremos compartiendo proyectos comunes de esas áreas: robótica, metodologías de aprendizaje de las matemáticas o de estudio comparativo de ecosistemas, por ejemplo.

Competencia en aprender a aprenderNo cabe duda de que las actividades de este proyecto colaborativo fomentará la capacidad de aprendizaje autónomo y motivará para un aprendizaje continuo y permanente.

Competencia social y cívicaJunto a la competencia en comunicación lingüística, será la competencia que más desarrollaremos al tener como objetivos fundamentales la comprensión del mundo y la participación activa en su mejora.

Competencia en sentido de la iniciativa y espíritu emprendedor.  La creatividad, el emprendimiento individual, grupal y colaborativo serán elementos frecuentes en las actividades del proyecto.

Competencia en conciencia y expresiones culturales. Entrar en contacto con otras culturas y costumbres y entender estas diferencias culturales son elementos claves que este proyecto añade al desarrollo de esta competencia.

Con esta idea y estos objetivos, he realizado dos vídeos de motivación (uno para el proyecto y otro para la ONG) y un Site de Google como página del proyecto que contiene también un blog como portfolio de propuestas y experiencias. La difusión de todo esto en la red ha planteado una nueva dimensión al abrirse la oportunidad de que pudiera ser un proyecto colaborativo en el que participaran otros docentes y otros centros ya que en ese período de difusión en redes quedaron claras varias cosas:

El interés del profesorado en desarrollar proyectos de aprendizaje-servicio.

Las experiencias de otros proyectos anteriores.

Que es un proyecto abierto y sin límites (cada docente o cada centro puede trabajar con quien quiera y como quiera para desarrollar la idea inicial).

Esta idea ha tenido tanto éxito que ya somos más de 100 docentes de 12 países (de España y de Iberoamérica gracias a la difusión de los responsables del Congreso Iberoamericano de Docentes (enlace al mapa) los que estamos inscritos en el proyecto colaborativo que estoy coordinando y también se abre la posibilidad de trabajar y colaborar con oenegés y asociaciones como Cruz Roja o UNICEF u otras dedicadas a este tema a nivel más local y así hacer más efectivo nuestro proyecto.

En definitiva, y como comenté al principio, un proyecto ilusionante por lo que supone para el aprendizaje activo e integral y comprometido del alumnado participante, por lo que puede aportar de aprendizaje emocional y por lo que el proceso de colaboración con otros docentes, centros y situaciones nos aportará a todos. ¿Te animas a colaborar para crear un mundo mejor? Inscríbete y colabora.

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Ir a la fuente / Author: Manuel Jesús Fernández Naranjo

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LA ORIENTACIÓN PROFESIONAL: MÁS DE LO QUE PARECE

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ECOSISTEMA

Un ecosistema que cambia

Un mantra actual, recuerdo haberlo leído ya en 1985, es que el mundo laboral actual exigirá que nos adaptemos a continuos cambios de trabajo. Lo decían socialistas.

En principio es un mensaje ambiguo, neutro si se quiere, ¿quién se opondría al concepto de adaptación? Bien, adaptémonos. Pero ¿por qué? ¿Es que habitamos un ecosistema que cambia cada diez años, cada cinco, cada año?

Nuestros ecosistemas son humanos: sociales, políticos, económicos, tecnológicos… Dependen de todos, pero de unos pocos, mucho más. ¿Quién es más influyente en esos cambios, Tim Cook o Vicente Ferrer? Ambos son grandes emprendedores (Steve Jobs ya no influye tanto, como el Cid; todos los personajes cabalgan después de muertos).

SIETE MIL

7 mil millones de «ellos»

Dispuestos a colaborar con la adaptación humana a ecosistemas trepidantes («La escuela ha de preparar para profesiones que ni siquiera existen», ¡asómbrense!), deberíamos enfocar bien el tema de la orientación profesional.

Ellos (profetas invisibles) no están diciendo que esas profesiones sean inventadas por los niños actuales.

Ellos (profetas trascendentes) quieren que los (…?) que están ya inventando esas profesiones, encuentren mano de obra conveniente.

¿Qué harían ellos sin nosotros?

¿O nosotros somos ellos?

¿O todos somos nosotros y ellos?

Habría que psicoanalizar a todos los que pronuncian ese tipo de frases para saber en qué piensan en realidad. Definir el estatus de «gurú», vaya. En un mundo de 8 mil millones de personas hay al menos 7 mil millones de «ellos».

Pero preparemos nuestras escuelas para un «nosotros» universal. Ciertamente, el mundo lleva diez mil años amoblándose e instrumentándose y hemos llegado a construir una civilización con 8 mil millones de seres que más o menos comen y que no se matan excesivamente.

Según Jared Diamond, pese a las guerras mundiales, mucho menos que las sociedades salvajes de Papúa Nueva Guinea hace no mucho. Hacemos educadamente cola en los aeropuertos y sólo nos sulfuramos cuando abusan excesivamente de nosotros. Todo un logro. Sin ser fan de Adam Smith, reconozco que alguna clase de «mano invisible» funciona. Pues si funciona, entendámosla.

IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Muchos hemos soñado con ser astronautas. Algunos han llegado incluso a ser pilotos, ingenieros o controladores aéreos. La vida es así, un jardín de senderos que se bifurcan. Quizá la igualdad de oportunidades sea recorrer libremente ese jardín sin presiones intolerables. Y, desgraciadamente, esto último es lo que sucede demasiado a menudo.

Una vez llevé a mis alumnos al museo de historia de mi ciudad donde se exponía un árbol de los oficios del antiguo régimen. Hoy día se trataría más bien de una selva tropical de oficios. A menudo, digo que una de las tareas del maestro es conocerlos todos. Imposible. Pero sí interesarse por todos. Intentemos dibujar esa selva, simplifiquémosla y hagámosla asequible.

No para nuestros alumnos, sino para no perdernos nosostros mismos e intentar entender más de lo que entendemos ahora. Porque más allá de filosofías, el ser humano es un animal de acción planificada. Eso es un oficio, una acción planificada útil para la comunidad. Si conocemos todo lo que se hace en este mundo, estaremos en mejor situación para planificar cosas que puedan hacerse en él y así inventar esos oficios del futuro.

Los niños quieren ser adultos, al menos imaginarlo, dirigir un mundo. Por eso, juegan a ser cosas.

Intentemos que se parezcan a la realidad. Interpretar con el máximo realismo, posible y deseable para cada edad, los roles de los adultos ya es una orientación profesional.

Demasiados alumnos llegan a la Formación Profesional sin una vocación clara. Especialmente al bachillerato.

En ese nivel resulta que la vocación es más social que profesional.

El joven o los padres alargan sus pretensiones de «llegar a algo», sobretodo cuando falta una vocación concreta.

Ytanta falta de vocación concreta tal vez sea responsabilidad nuestra, de los educadores.

El árbol o la selva de los oficios ya constituye una elaboración de la visión de mundo. Qué se hace más. Qué se valora más. Por qué en cada caso. Qué opinión nos merece. Qué se hace o se hace demasiado y no debería ser tanto. Qué no se hace y debería hacerse. Ese tipo de debates a lo largo de una escolaridad (visitando centros de trabajo y discutiéndolo) ya es una orientación profesional continua.

Se visitan empresas, ¿pero se discute después cómo es ese trabajo y qué bien hace a la humanidad? Y no somos los maestros quienes hemos de opinar, tan sólo mediar con buen juicio, sin prejuicios.

Si toca hablar de volcanes, veamos Dante’s Peak y documentales de Pompeya y debatamos qué hubiera que haber hecho, cómo se construyó el conocimiento de la litosfera.

Si nos interesa el diseño o la ingeniería, una ojeada a la segunda parte de Regreso al Futuro puede introducir los límites de la técnica o las posibilidades de la superconducción

OFICIOS

El imaginario es la principal fuente de esas actividades útiles que llamamos oficios. Y seamos amplios. Yo tal vez hubiera sido editor si hubiera entendido a tiempo que eso era un oficio posible. Tal vez ni mis maestros lo entendían. En aquella época no se ofrecían esas posibilidades.

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Ir a la fuente / Author: Josep Maria Turuguet

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TU CAPACIDAD DE APRENDER ES TU ACTIVO MÁS VALIOSO

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LA EDUCACIÓN

La educación es fundamental

La vida da muchas vueltas, pero al final siempre volvemos a lo que realmente nos motiva.

Esta semana me he sorprendido contando a varias personas algo que me encanta, los estudios de James Heckman. Quiénes me conocéis, sabéis que hace muchos años que soy una gran admiradora del trabajo de James Heckman, que hace tiempo que hablo sobre sus estudios… y, sin embargo, me doy cuenta de que no pierden vigencia, de que mantienen su fuerza y de que a muchas personas les encanta escuchar que un científico ha demostrado lo que ya conocen por experiencia propia: la educación es fundamental.

Puedes invertir en una amplia gama de activos: puedes invertir en inmuebles, en acciones, en fondos sofisticados, en mercados de futuros, en startups… la lista puede ser muy larga. Pero te aseguro que la inversión más rentable que puedes hacer es en educación.

Tu capacidad de aprender es tu activo más valioso.

INVERTIR EN PÁRVULOS

Es más rentable invertir

en párvulos que en Bolsa

James Heckman, premio Nobel de Economía del año 2000, ha demostrado con sus trabajos de investigación que es más rentable invertir en párvulos que en bolsa. Ya lo comenté –hace unos años– en INED21.

La afirmación puede sorprender, especialmente por el hecho de mezclar el mundo de la educación y el de la economía. Pero es que ambas disciplinas se interrelacionan de un modo muy intenso.

Esta potente relación entre economía y educación es un tema apasionante, en el que empecé mi trabajo de investigación de doctorado. La inversión en educación es necesaria y es fundamental para el desarrollo de nuestra sociedad. Son numerosos los autores que así lo han señalado.

James Heckman ha analizado, en concreto, la inversión en atención y educación de la primera infancia (AEPI), señalando que invertir en aptitudes socioculturales del niño -como la motivación o la confianza en sí mismo- genera más beneficio económico y social que otro tipo de inversiones.

INVERTIR EN EDUCACIÓN

¿Por qué es rentable invertir en educación?

Los trabajos de investigación científica de los últimos años han demostrado los beneficios de una educación temprana de calidad. La ecuación es simple, a mayor nivel de educación, mayor nivel de renta de la persona.

«La inversión en educación es necesaria y es fundamental para el desarrollo de nuestra sociedad».

Theodore Shultz fue el primer investigador que señaló la educación como una forma de inversión. Sus trabajos demostraron, por vez primera, que la educación conduce a las personas a mejorar su nivel de renta y su nivel de bienestar. Sus estudios le valieron el Premio Nobel de Economía en 1979El fracaso escolar es un lastre social por su impacto en las familias, la salud y la cohesión social. Y el problema tiene, además, un impacto directo en las arcas públicas, pues a menor formación menor salario y menor consumo. Algunos estudios han cuantificado que una persona con estudios universitarios paga en impuestos casi el triple que las personas sin estudios.

Los datos son muy relevantes especialmente para aquellos países que cuentan con un elevado índice de abandono prematuro de los estudios, como puede ser el caso de España –con un índice del 29% frente al 14% de la UE–. Y más, si tenemos en cuenta que, a pesar de las múltiples reformas educativas, la tasa se mantiene prácticamente estable desde hace muchos años.

EDUCACIÓN TEMPRANA

¿Por qué en educación temprana?

Los trabajos de James Heckman han concluido que la rentabilidad de invertir en educación de primera infancia es superior a otros tipos de inversión.

Las conclusiones de Heckman destacan que el entorno familiar condiciona mucho los resultados a los que puede aspirar un niño al alcanzar la edad adulta. En concreto, habla del «accidente del nacimiento», para referirse a que el azar de nacer en una determinada familia constituye una fuente importante de desigualdad.

La diferencia de capacidades entre los niños desfavorecidos y los de familias acomodadas comienza a detectarse en una edad muy temprana. El contexto familiar de los párvulos es un factor que permite predecir con bastante precisión sus futuras capacidades cognitivas y socioemotivas.

Si una sociedad invierte en educación en edad temprana, fomenta la escolaridad, reduce la delincuencia, mejora las aptitudes de los niños y les conduce a obtener mejores niveles de renta en su vida profesional futura. Un mayor nivel de renta repercute en mejorar la vida de la persona y contribuir con un mayor nivel de impuestos a la sociedad y, por tanto, genera un mayor bienestar social. Invertir en medidas que palien las diferencias entre los párvulos es una inversión rentable. El profesor Heckman señala que la formación que se va sumando a lo largo de la vida es dinámica.

«Las competencias generan competencias y la motivación produce más motivación. Si un niño carece de motivación para aprender y emprender desde los primeros años, es muy difícil que en la edad adulta tenga éxito profesional y social».

Sus conclusiones indican que no se trata simplemente del nivel de ingresos de los padres. Lo más importante es la calidad del contexto familiar y social que los niños encuentran en su infancia.

Los primeros años de la vida de un niño «son decisivos para la génesis de las aptitudes cognitivas, mientras que la adolescencia es una etapa importante para la génesis de aptitudes no cognitivas».

Heckman señala que las medidas que se aplican de forma tardía para compensar la desventaja inicial suelen ser más costosas e ineficaces. Las medidas que se aplican en los primeros años de los niños son más efectivas que las tardías.

INVERSIÓN

La inversión más rentable

Los países con mayores tasas de crecimiento son países que destinan inversiones importantes a la Educación, que tienen claro el impacto que tiene la Educación en la Economía de la sociedad.

La clase política debería tener muy en cuenta estos estudios e intentar dirigir las políticas públicas a mejorar la inversión en educación, no solo en términos de cifras, sino también en términos de calidad, ya que la educación es el pasaporte al futuro

Y no sólo para cada una de las personas a nivel individual, sino también para la sociedad en su conjunto. Es una inversión que genera su rentabilidad a largo plazo, pero es un retorno muy potente y fundamental para las personas.   

No puede pasar un solo día sin que esté más y más convencida, la educación es la inversión más rentable. Deberíamos ser todos más conscientes de ello.

Y es que un país no es rico por tener petróleo o diamantes… un país es rico por tener educación.

Diamonds

Shine bright like a diamond…

when you hold me… I’m alive

we’re like diamonds in the sky

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Ir a la fuente / Author: Marta Grañó

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CUANDO APRENDES A QUERER TU SENSIBILIDAD

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SOY SENSIBLE

Un camino de autoconocimiento

Sí, soy sensible. Algunos me han dicho que soy incluso demasiado sensible y quizás sí lo soy. ¿Y qué? Para llegar a decir ¿y qué? he pasado por todo tipo de caminos de búsqueda, de sufrimiento, preguntas, angustias, reírme de mi misma y descubrimientos. En definitiva, un camino de autoconocimiento.

Ser sensible no debería ser problemático si supiéramos cuidarnos. Gracias a la sensibilidad se hacen obras de arte que podemos disfrutar, se generan vínculos de amor, generosidad, se empatiza y podemos desarrollar la solidaridad y cuidamos aquello que nos es preciado.

El problema no es ser sensible, es problema es estar en un contexto que enfatiza y sublima valores que van en contra de la sensibilidad.

Lo sensible se diluye

con sensiblería de mercadotecnia

«Ser sensible no debería ser problemático si supiéramos cuidarnos».

En la sociedad del espectáculo y el entretenimiento, lo sensible se diluye con sensiblería de mercadotecnia. Es más fácil marcarse puntos con elementos chocantes que tratar de comprender la belleza o el dolor. Entre otras cosas porque para comprender necesitas elaborar las emociones y los sentimientos, y, para ello, se requiere tiempo. En tiempos de inmediatez, de adaptación continua a cambios tecnológicos, sociales y ambientales, darse un tiempo para la comprensión nos toca, tanto en sentido positivo como negativo, incluso aquello que nos deja indiferentes, darse un tiempo de observación propio. También requiere de mucha voluntad y de cierta valentía.

Dejar de mirar hacia fuera y reconocerse en la propia sensibilidad sin temerla, abrazarla, comprenderla, saberla poner a tu propio favor a pesar de las renuncias, las decepciones y asombros que conlleva es, en definitiva, hacerse responsable de quien eres, cómo eres y cómo quieres sentirte o estar.

Empiezo a tener una pequeña idea de qué está hecha mi sensibilidad, aunque estoy segura de que aún me queda mucho por descubrir y mucho por desarrollar. Y, también, empiezo a saber cómo cuidarla para dejar de hacerme daño.

TIENE VALOR

En más de una ocasión, antes de empezar un proceso de acompañamiento, mis clientes me dicen que les asusta empezarlo porque no saben lo que pueden encontrarse dentro o tienen miedo a ver cosas que no les gustan.

Lo cierto es que todos somos maravillosamente imperfectos y, a la vez, atesoramos recursos, valores y una sensibilidad que, o bien desconocemos o tememos sacar a relucir; porque tememos no estar en acorde con lo que hay, a desentonar o destacar en lo que opera en nuestro contexto familiar, social o laboral.

Aprender a querer tu propia sensibilidad es también reconocer lo que te hace dudar de la misma, a decir «NO» a aquello que te la niega, a salir a pasear aquello que te avergonzó pero que, de pronto, te das cuenta de que tiene valor. Aprendes a que te «resbalen» actitudes de otros que hasta hace nada te asustaban o alteraban; en definitiva, a decirles «NO» para decirte sí y aceptarte sin más, sin necesidad de reivindicarte, sin renunciar a lo que sientes.

CUIDARTE

Querer tu sensibilidad significa cuidarte, saber cuándo te sientes en tu propio centro y qué es lo que te aleja de él para poder recuperarlo y gozar de todo aquello que te aporta y aportas con tu sensibilidad.

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Ir a la fuente / Author: Alexandra Farbiarz Mas

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¿SON REALMENTE NECESARIAS LAS COMPETENCIAS DIGITALES DOCENTES?

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CDD

Competencia digital docente

La pregunta de este post es de respuesta pagada. La competencia digital docente ya no es una opción para profesores «modernos», es una exigencia de los cambios y necesidades del aprendizaje en una sociedad como la actual. Y lo será más en el futuro inmediato. Como suelo decir, «la escuela no puede seguir siendo analógica en una sociedad digital».

Es cierto que siempre será posible desarrollar una tecnología educativa que no pase necesariamente por lo digital, pero no será sostenible por mucho tiempo. Y ello es sencillo de justificar, las posibilidades de acercamiento al mundo real son muy escasas sin el recurso a lo digital. En fin, no me alargaré, simplemente en este post os presento los resultados de la primera Jornada sobre este asunto que hemos puesto en marcha entre la Fundación Telefónica y la Escuela de formación de profesores de UNIR.

«La escuela no puede seguir siendo analógica en una sociedad digital».

A esta primera sesión asistió un nutrido grupo de profesores, al que se unieron muchos otros por streaming. A continuación, inserto el vídeo de la jornada que incluye la presentación del Director General de la Fundación Telefónica, mi intervención y la de Déborah Martín y luego el interesante seminario de Iñaki Fernández, que pone de manifiesto que sí es posible. Como el vídeo está sin editar es posible que encontréis alguna dificultad para seguir las transparencias, por lo que incluyo nuestras presentaciones y las del taller. De este modo, entre el vídeo y el material adjunto podréis tener una visión muy próxima a lo que allí ocurrió. Al final incluyo también un momento de Twitter con una selección de los tuits de la jornada.

Esta es mi presentación.

Esta es la presentación de Déborah Martín.

 

Y aquí está la presentación de Iñaki.

Todos los enlaces y material complementario de la presentación de Iñaki Fernández pueden accederse desde aquí.

Finalmente, incluyo el momento de Twitter.

Pero antes de terminar, algunas preguntas:

¿Por qué no utilizar todo este material en la próxima reunión de vuestro claustro o grupo de profesores?

¿Cómo se podría hacer llegar a todos los que no estuvisteis todo este material, vídeo incluido, sin la tecnología digital?

¿No se entiende así, plásticamente, que la naturaleza del aprendizaje ha cambiado?

Esperamos que os sea de utilidad este post y que os ayude a mejorar en vuestro trabajo.

Ah, y por si no lo tienes a mano y quieres valorar tus competencias digitales docentes, este es tu enlace.

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Ir a la fuente / Author: Javier Tourón

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RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO-28

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28

RESEÑAS DE LIBROS PARA EL MUNDO EDUCATIVO

Cuando leo un libro que me gusta, suelo hacer una reseña para que mi mente no lo olvide, para dejar constancia de aquello que me ha llamado la atención y, también, me sirve como ejercicio de estructuración de mi propio pensamiento, debo destacar aquello que me ha entusiasmado y relacionarlo con mi propia experiencia personal.

Una de mis últimas lecturas ha sido: «Diálogos de Educación» de Juan Antonio Negrete Alcudia.

RESEÑA

¿Qué es aprender?, ¿y enseñar? ¿En qué queremos o deberíamos querer convertirnos cuando enseñamos y aprendemos?, y ¿cómo habría que hacerlo?, ¿de qué manera una buena enseñanza llega para quedarse en la mente y el cuerpo de uno?

¿No necesitamos saber, para todo eso, qué somos y qué nos conviene, por tanto, «hacer y padecer», según decía Sócrates? ¿Empieza la educación por el conócete a ti mismo?, ¿o quizás acaba ahí?, ¿o ambas cosas?

Pero ¿hay, en realidad, algo así, algo que por «esencia» somos ya pero a la vez no somos todavía, y que queremos, aunque a la vez no creamos querer, llegar a ser del todo? ¿No es, más bien, que la educación nos inventa, y no que nos descubre?

Y, si es que somos ya algo antes de llegar a serlo, ¿qué es eso?: ¿un nudo de deseos dotados de una diestra pero peligrosa sierva, la razón; una soberana voluntad que elige entre los motivos que sus consejero le presentan; o una inteligencia que busca el conocimiento de lo mejor, y solo hace daño y se hace daño por ignorancia?

A lo largo del diálogo, dos amigos filósofos, antiguo maestro y antiguo alumno, encuentran y discuten varias de las respuestas que al pensamiento se le ocurren ante esas preguntas. De todas quieren quedarse con lo mejor, y no con todo.

Tengo un amigo, hoy eminente Dermatólogo, que decía hace muchos años que no sabía si quería tener hijos porque todo en la vida y en la educación de las personas era cuestionable, hay gente que comemos con cuchara y otras con los dedos, lo que en una civilización se considera mal en otras es un gesto de agradecimiento (por ejemplo, el eruptar después de las comidas)…

En eso se basa el autor del libro para empezar diciendo que «todo acto educativo es una manipulación de los educandos».

No nos planteamos en educar la inteligencia para que esa persona pueda decidir.

Las llenamos de contenidos, a veces, inservibles cuando se sale de los ámbitos de la escuela.

No se enseña a razonar, con razones, para que no se conviertan en puros adiestramientos.

Hay que ayudarles a que descubran.

Plantearnos qué queremos hacer de la persona debe ser nuestro principal objetivo.

Si a un niño se le razona desde sus primeros meses aprenderá a hacer las cosas con el convencimiento de las razones que se le dieron, a ese niño no hará falta darle castigos, desaconsejables cuando la educación se hace de forma razonada.

Me gusta especialmente el capítulo 2 del libro en el que dialogan en el parque con la Cuidadora de un pequeño.

«La base de todo [refiriéndose al acto educativo] es tratar al niño con amor y con cariño, con respeto por sus sentimientos (…)».

«Hace falta una educación sentimental y nuestro trabajo con ellos tiene que partir siempre del respeto, de la confianza y del amor, no del sentimiento de superioridad y la desconfianza».

El educando percibe las expectativas que tengamos sobre su éxito o fracaso, es importante confiar en que se van a desarrollar según su edad, con sus respectivas diferencias y capacidades, pero confiando en que las personas van a hacer el esfuerzo correspondiente para convertirse en la persona adulta que queremos, libre, comprometida, crítica

«Ningún Einstein

puede despreciar a ningún Quasimodo»

INCERTIDUMBRE NECESARIA

En el capítulo 4, habla con antiguos alumnos sobre la escuela y una alumna dice: «La escuela debería ser bonita, no parecer una cárcel, como parecen muchos institutos; con colores en las paredes, con cuadros, con plantas, y hasta con animales. Y sin tantas vallas y vigilancia…

Este libro da que pensar, aunque a veces el replantearse tantas cosas nos lleve a no ver salidas. Creo que el autor ha sabido plantear, en los docentes que lo leamos, la incertidumbre necesaria para querer aprender más e investigar más en cómo educamos y enseñamos en nuestros centros cada día.


N. del E.: En esta colección, Reseñas de libros para el mundo educativo, podremos disfrutar tanto de la recomendación de nuevos títulos, como de la crítica constructiva de algunos otros. 

N. del E.: Dolores Álvarez Peralías es la autora de las reseñas contenidas en la serie Reseñas de libros para el mundo educativo –a la que pertenece este post–; y quien, generosamente, las ha compartido con INED21. Le agradecemos, profundamente, su generosidad y le felicitamos por su profesionalidad y la honda sensibilidad que proyecta en sus trabajos. Como siempre, un lujo.

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Ir a la fuente / Author: Dolores Álvarez Peralías

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